Imprenta y publicidad
Dsigna
Su sitio se arma desde el mismo catálogo con el que trabajan. Cambian un archivo y la web queda al día, sin programador de por medio.

Cómo trabajaban antes
El catálogo vivía en sus archivos de trabajo, y la web, por otro lado, mostraba lo que alguien alcanzó a subir alguna vez. Cada cambio de producto o de precio significaba pedirle el favor a alguien y esperar. Con el tiempo, la web dejó de parecerse al negocio.
Qué se construyó
Un sitio que se genera desde su catálogo. Esa es toda la idea, y es lo que lo cambia todo:
- Una sola fuente de verdad. El catálogo manda. Si un producto no está ahí, no está en la web; si cambia ahí, cambia en la web.
- Sin panel que aprender. No hay que entrar a un sistema ajeno ni recordar contraseñas: siguen trabajando con sus archivos de siempre.
- Rápido de verdad. El sitio se arma antes de publicarse, así que el visitante no espera a que nada se calcule.
- Sin costo mensual de plataforma. No se alquila un constructor de páginas: el sitio es de ellos.
Lo que cambió
La web dejó de ser una tarea pendiente. Actualizarla ya no cuesta una llamada ni una espera: cuesta guardar un archivo.
Lo que se usó
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